Cibercriminal demanda a Verizon por facilitar sus delitos con su negligencia

Un cibercriminal estadounidense que se encuentra cumpliendo una sentencia por robo de identidad en Florida ha presentado una demanda contra Verizon Wireless porque la inseguridad de los sistemas de sus tiendas le permitió utilizarlas para cometer los delitos que lo llevaron a prisión.

James Leslie Kelly fue condenado a 10 años de prisión en octubre por cometer delitos de robo mayor y uso criminal de información personal. En mayo de 2015, Kelly visitó una tienda de Verizon Store en el barrio de Highland County y se conectó a los sistemas con la ayuda de un empleado de la tienda, que utilizó su licencia de conducir para ingresar su nombre y apellido.

Sin embargo, el empleado no se percató de que no le había otorgado acceso a su propia cuenta, sino a la de otro James Kelly que tenía un segundo nombre diferente. James Leslie Kelly aprovechó la oportunidad para pasar una hora y media en la tienda, comprando el equivalente a 300 dólares en productos que se cargaron a la cuenta de su tocayo.

Kelly afirma este delito de robo de identidad, que es el que lo llevó a prisión, no pudo haberse cometido si Verizon hubiese sido más cuidadosa al manejar los datos de sus clientes. Es por eso que el cibercriminal acusa a Verizon de haber violado sus derechos y libertades civiles con su negligencia.

“Los acusados deberían haber sabido que el entrenamiento y supervisión negligente de sus empleados, agentes, oficiales y personal de ventas causaría daños y perjuicios a otros”, dice parte de la demanda presentada por Kelly.

Para compensar los daños causados por la empresa, el demandante exige que Verizon le pague 72 millones de dólares. La compañía aún no ha respondido a la demanda y no hay certeza de que el juez no desestime el caso.

Este no es el primer desencuentro que Kelly tuvo con la ley. Sus antecedentes criminales datan de 1985, y hasta 2014 había sido condenado 37 veces por cargos vinculados a fraude de propiedad alquilada, tráfico de propiedades robadas y recepción de dinero mediante el uso fraudulento de tarjetas de crédito.

Fuentes

Graham Cluley

Atlanta Journey Constitution

The Register

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