Un australiano acusado de cibercrimenes se fuga a Europa en vísperas de su juicio

Un adolescente australiano que enfrenta cargos criminales por haber irrumpido en los sistemas de Microsoft, Valve y del ejército de Estados Unidos ha huido a Europa semanas antes de su juicio.

La identidad del joven, que ahora tiene 19 años, se mantiene oculta porque todavía era menor de edad cuando se lo acusó del crimen en mayo de 2013. Su juicio se ha estado postergando desde entonces e iba a comenzar las próximas semanas.

El acusado dijo que se vio obligado a escapar del país porque todos estos años de espera han estado acompañados de la hostilidad de lo que considera constantes acosos de la policía. El joven afirmó que esto lo había perjudicado tanto de forma psicológica como económica, por lo que se le había vuelto imposible seguir pagando por su defensa.

Pocos días antes de su huida, la policía local había ingresado a su residencia, desde donde también manejaba su negocio, para buscar evidencias comprometedoras y confiscar los ordenadores que utilizaba para trabajar. El joven se quejó de que esto le causó graves perjuicios económicos porque sus ordenadores son su principal herramienta de trabajo y contenían información vital para su negocio, pero la policía confirmó que sus acciones se encontraban dentro del marco legal porque la búsqueda se realizó con una orden judicial.

El adolescente afirmó que en los últimos dos años había gastado más de 10.000 $ en costes legales relacionados con su defensa y que no tenía más dinero para invertir en ello, así que decidió escapar.
Las autoridades locales no se quedaron de brazos cruzados: emitieron una alerta a la Interpol pidiéndole que lo agregara a su lista de prófugos de la justicia.

Se acusa al joven de haber participado en un grupo de cibercriminales que lanzó una serie de ataques informáticos a Microsoft, el ejército de Estados Unidos y varias compañías de juegos para robar su propiedad intelectual. Entre la información que robaron habían videojuegos que todavía no habían sido lanzados, especificaciones de diseño para la nueva consola Xbox de Microsoft y el programa de simulación para el helicóptero Apache del ejército estadounidense.

Las autoridades calculan que las intrusiones causaron pérdidas de entre 100 y 200 millones de dólares a sus víctimas.

El adolescente está acusado de seis cargos de uso malintencionado de un ordenador y siete cargos de posesión de material de explotación infantil, pero se había declarado inocente de todos los cargos.

Fuentes

Army TechWorm

The Register

The Australian

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