34 meses de prisión para un hacker vengativo que causó pérdidas millonarias a la empresa que lo despidió

Un juez estadounidense ha sentenciado a un especialista en informática de Luisiana a casi 3 años de prisión por haber irrumpido en los sistemas de sus ex empleadores y causado daños millonarios como venganza por haberlo despedido.

Brian P. Johnson, de 44 años, trabajaba como especialista en informática y administrador de sistemas de Georgia-Pacific, una de las compañías papeleras más grandes del mundo. En febrero de 2014, la compañía despidió a Johnson, expulsándolo del edificio con la escolta de guardias de seguridad.

A raíz de esto, el hombre ejecutó una venganza que luego lo llevaría a prisión: durante las dos semanas siguientes, el ex empleado siguió ingresando al sistema de la compañía usando sus viejas credenciales de seguridad. Una vez dentro, instaló su propio programa malicioso que le ayudó a alterar las configuraciones de varios equipos y maquinarias, en muchos casos deteniendo la producción de la empresa y causando pérdidas millonarias.

La compañía sospechaba de su ex empleado y le pidió ayuda al FBI para lidiar con el problema. La autoridad investigó el caso y registró la casa de Johnson, donde encontró evidencias suficientes para iniciar un proceso penal en su contra.

Los registros de la computadora de Johnson indicaban que se había conectado a los sistemas de Georgia-Pacific incluso después de haber sido despedido, en horarios que coincidían con los de los ataques. Los investigadores también se empeñaron por comprobar que las intrusiones habían sido malintencionadas, motivadas por el deseo de venganza.

Un año después de los hechos, y para dar fin a una intensa batalla legal, Johnson se declaró culpable de sus crímenes y fue sentenciado a pasar los próximos 34 meses en prisión y pagar 1.134.828 US$ a sus ex empleadores como retribución por las pérdidas que le ocasionó con sus acciones.

A pesar de que Johnson es responsable de sus acciones malintencionadas y está pagando por ellas, sus ataques no resaltan por su complejidad técnica ni por los esfuerzos del hacker por esconder sus rastros. El ataque fue facilitado por una protección casi nula de los sistemas de la compañía que, como todas las empresas e instituciones, tienen la responsabilidad de evitar este tipo de intrusiones: cambiar las credenciales de acceso de los viejos empleados es una medida básica para proteger los sistemas.

Fuentes

The Register

Bleeping Computer

The Advocate

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