EE.UU. prepara el campo de batalla para los posibles ciberataques del día de las elecciones

El gobierno de los Estados Unidos se está preparando para las elecciones presidenciales del 8 de noviembre, y parte importante de ello es establecer estrategias de defensa y protección contra posibles ataques cibernéticos que puedan poner en riesgo la legitimidad y transparencia del proceso democrático.

Este martes, los ciudadanos de Estados Unidos definirán si eligen como líder a Hillary Clinton o a Donald Trump. La decisión tendrá un fuerte impacto en la política mundial, por lo que el gobierno de Estados Unidos está poniendo en efecto operaciones sin precedentes para evitar que ciberespías y atacantes virtuales traten de sabotear las elecciones de cualquier manera o de alterarlas a su favor.

Durante el periodo de campaña presidencial, atacantes virtuales que se cree que son de origen ruso irrumpieron en las cuentas de correo de Hillary Clinton, exponiendo su información personal y política en Wikileaks. Asimismo, el gobierno de Estados Unidos ha responsabilizado en reiteradas ocasiones a Rusia y China de ataques cibernéticos que afectaron sus redes gubernamentales o infraestructuras industriales críticas. De la misma manera, otros países han acusado a Estados Unidos de realizar ataques similares.

La Casa Blanca está consciente de que los ciberataques gubernamentales son algo a tomar en cuenta para que las elecciones del martes se realicen con fluidez, por lo que ha encargado al Departamento de Seguridad Nacional (DNS) que coordine operaciones y estrategias para proteger el entorno virtual el día de las elecciones. El DNS contará con la ayuda de la CIA, la Agencia de Seguridad Nacional y el Departamento de Defensa.

Oficiales de inteligencia informaron a la cadena de noticias NBC que Estados Unidos estaba “preparando el campo de batalla” y que había advertido a Rusia que cualquier intento de manipulación de los votos se considerará una agresión grave.

De todos modos, los oficiales estadounidenses recalcaron que ésta es solo una medida de prevención porque los sistemas de votación están diseñados para que cualquier intento de intrusión virtual pueda ser bloqueado. Es más, hay quienes creen que lo más probable es que los atacantes opten por estrategias de ataque que apelen al engaño e ingeniería social, como exponer información o divulgar rumores que dañen la reputación de los candidatos para generar dudas de último momento en los votantes.

Fuentes

NBC News

Daily Mail

United Press International

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