Un programador se responsabiliza por la vulnerabilidad Heartbleed

El programador que cometió la falla de programación que dio origen a la peligrosa vulnerabilidad en OpenSSL conocida como “Heartbleed” se ha hecho responsable de su error y ha asegurado que no lo hizo con malas intenciones, sino que fue un descuido suyo y de su equipo.

El programador alemán Robin Seggelmann, envió el código en una actualización la noche de año nuevo de 2011 a las 11:59pm para activar una función llamada “Heartbeat” en OpenSSL. Por desgracia, pasó por alto una validación de longitud que es la que crea la vulnerabilidad. La falla también se pasó por alto durante el proceso de revisión, “así que el error se abrió camino desde el departamento de desarrollo hacia la versión final”, explicó el programador.

Esta semana se descubrió una grave vulnerabilidad en el protocolo de cifrado OpenSSL que podría permitir que usuarios externos roben información aleatoria sin encriptar de los servidores que utilizan este servicio para mantenerse protegidos, es decir, de alrededor de la mitad de los servidores de Internet. También pone en riesgo de robo las llaves de encriptación privada de un servidor, lo que permitiría al atacante desencriptar los datos que intercambian el servidor y el usuario.

Seggelmann está de acuerdo en que es un error trivial y básico, pero también reconoce que sus resultados son catastróficos.

También eximió de culpa al hecho de que sea un proyecto de código abierto. “Al contrario, el hecho de que el código sea accesible al público hizo que el error haya podido descubrirse y publicarse. Sólo puedo asumir que tomó tanto tiempo descubrirlo porque es una nueva característica que no es tan utilizada ni es conceptual, sino solo un simple error de programación”.

Fuentes:

Coder who left the door open for Heartbleed says his gaffe was an “oversight” IT Pro Portal

Heartbleed: developer who introduced the error regrets ‘oversight’ The Guardian

Man who introduced serious ‘Heartbleed’ security flaw denies he inserted it deliberately Sydney Morning Herald

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *