Una nueva ley limita el espionaje telefónico de la NSA hacia sus ciudadanos

El Congreso de Estados Unidos ha puesto en efecto una ley que obliga a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) a limitar sus prácticas de espionaje doméstico a partir de esta semana. La medida surge más de dos años después de que el ex agente de la CIA, Edward Snowden, publicara una serie de documentos confidenciales que exponían las prácticas de ciberespionaje masivo hacia sus propios ciudadanos.

El gobierno de Obama anunció que se había puesto en efecto una ley que prohíbe a la Agencia de Seguridad Nacional que realice espionajes masivos a las comunicaciones telefónicas dentro de su territorio. A partir de esta semana, las autoridades deberán hacer una solicitud formal a las compañías telefónicas de sus sospechosos cuando crean que exista una amenaza puntual para la seguridad nacional.

Asimismo, la agencia tendrá que demostrar que tiene razones específicas si quiere grabar las conversaciones de sus ciudadanos para guardar sus registros. Sin embargo, esto no protege a las conversaciones que ya habían sido grabadas: la NSA ha solicitado que se le permita almacenar los registros de las conversaciones de sus ciudadanos por tres meses más, hasta comprobar que su nuevo programa de espionaje funciona de manera correcta.

Ewen MacAskill, uno de los periodistas del periódico británico The Guardian que recibió los documentos filtrados de Snowden para editarlos y publicar su contenido, opinó que este era un primer paso, pero muy modesto” por parte del gobierno de Estados Unidos. “El problema, y es un problema mayor, es que la reforma sólo está dirigida a registros telefónicos. La NSA todavía puede recolectar las comunicaciones de Internet y redes sociales de forma masiva”, explicó.

La ley ha recibido críticas de los defensores de la privacidad, que la invalidan por considerar que está redactada de una manera muy vaga que deja lugar a diferentes interpretaciones y que no exige que las autoridades tengan una causa probable para solicitar el acceso a las comunicaciones.

La Oficina del Director de Inteligencia Nacional, en respuesta a las críticas, publicó unas declaraciones explicando que la NSA debe demostrar que solicita los datos en base a “términos de selección específicos”, es decir, términos que identifiquen a un individuo, cuenta, dirección o dispositivo personal de modo que se limite la recolección de los datos para que sea lo más específica posible.

Fuentes

The Washington Times

Ars Technica

Gawker

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