El primero de julio en Canadá entró en vigencia la nueva ley antispam– Canada’s anti-spam legislation (CASL). Bajo la jurisdicción de la nueva ley se encuentran los mensajes comerciales, entre ellos los enviados por correo electrónico, por redes sociales, servicios de mensajería instantánea y SMS. Ahora, antes de enviar mensajes, la compañía debe recibir el consentimiento del destinatario. Las compañías canadienses han tomado en serio la nueva ley: en el segundo trimestre hemos visto una gran cantidad de mensajes enviados por compañías canadienses pidiendo dar su consentimiento para recibir mensajes. En estos mensajes, además de la solicitud de confirmar el consentimiento para recibir correspondencia en masa, también se encontraban ofertas de participar en sorteos de premios siguiendo enlaces.